Es un espacio donde puedes encontrar lo que me paso escribiendo los fines de semana, no te preocupes si ves que estoy exagerando es parte de la historia, este probablemente sea uno de los sitios donde el amor sea el actor principal y el hombre el ejecutor de las ordenes que mande tan hermoso sentimiento. Si por casualidad te atreves a leer mis aventuras, recuerda que el escritor también mezcla la realidad con la fantasía.
viernes, 30 de diciembre de 2011
II Carta a Ely
jueves, 22 de diciembre de 2011
La noche impaciente
sábado, 19 de noviembre de 2011
Esto no es ciencia ficción
Son demasiadas coincidencias
Demasiadas R en mi cartera.
Son muchas preguntas,
¿Cómo te olvido?
Ya van tres noches y un día
Incluso tengo un gato,
Dos libros de Sabines
Una taza para té verde.
Y no preguntas nada,
Silencio es lo que llamamos ahora,
Lejos de ti, la noche es demasiado larga
En cierta manera navego sin dirección fija.
Y esa noche yo regresaba con un libro nuevo en la bolsa,
Iba con una camisa de lino
Y tú con pantimedias claras para el otro día.
Y dije: Esto no es ciencia ficción.
Y con esa idea estuve toda la madrugada en vela,
Pero antes un asalto rutinario para confirmar la tesis de esto,
Demasiada verdad para no ser contada
Te quiero, te quiero, te quiero.
Se vive de recuerdos están por doquier, 19.
Un puntito verde nos separa ¿Vamos al cine el Lunes?
Descansa, 11, baja con cuidado ya nos veremos después, 10,
Por ahora que se quede grabado: Esto no es ciencia ficción ¡Lo juro!
No podía dejar pasar la fecha... =)
jueves, 10 de noviembre de 2011
Sueños, hoy y te amo
Quiero contarte de mi sueño de esta noche, quiero contarte cómo es que aún permaneces en lo más íntimo de mí ser. Es prudente que conozcas el jardín oculto detrás de mis ojos, la babel donde se confunde tu misterio, donde yo ya no soy vicario. Es increíble ver como todo cabe en una botella, en el fondo de una botella. Es interesante detenerme a ver la luna, a reír como loco, como un simple esclavo de los recuerdos. De los abrazos que hoy de ti ya no tengo.
Me parece incomprensible que dos personas que se quieren estén alejadas, no cabe en mi lógica, si es que aún queda lógica. Por qué aquel momento de desenfreno fue el último, hoy ya estamos separados por el mar de la indiferencia, el mar en el que nos ahogamos sin siquiera buscar el apoyo del otro, y por más que culpemos a la otra persona (porque el tiempo se nos irá en ello) deberíamos acercarnos lentamente y sin recelo.
Hoy vuelvo a andar en el camino, vuelvo a soñar, a estar solo. Sólo quiero que estés aquí, que entiendas lo que siento, lo que sufro, como diablos me quemo por dentro. El infierno de tu partida, verme ahí frente al bus sin tu compañía.
Sueño, sueño porque es lo único que me queda, imagino tu risa y tus brazos asfixiándome sin censura. Oliéndote, percibiéndote, sintiéndote, tocándote, contemplándote.
Ya no quiero despertar, solamente adentro de mi inconsciente estás. Hoy subes a mi Olimpo, hoy te conviertes en una deidad a la que habré de adorar.
Besar tus pies y tus labios, inmolarnos en la inmensidad de tu cuarto. Te amo.
sábado, 5 de noviembre de 2011
Recuerdo 3
Envidiarías la vista que tengo, la ciudad a mis pies clama por un nuevo comienzo. La verdad estoy sufriendo pero es una cuestión que a ti ya no interesa ¿Y a mí? No lo sé, no sé cuánto tiempo tenga que escuchar la misma melodía para sacarte de mi cabeza, cuantas dulcineas tenga que besar para olvidarte, cuantos bares visite antes de erradicarte de mi alma. A Sabines le debo mucho, quizá yo no tenga la voluntad y la capacidad para hacer poesía, poesía en la que me desangre reclamando, poesía que admire y luego guarde. Sinceramente Te amo.
Te amo pero no entiendes mis planteamientos (el amor no es de entenderse, es de amarse), para ti todo debe sencillo (sigo sin entenderte). La confianza es aquello que se teoriza pero jamás se pone en práctica, no imagino tu rostro al verme con otra, de hecho, no lo quiero imaginar.
Mientras yo me consuma entre las llamas de los celos, mientras no tenga la certidumbre de tu cuerpo a mi lado, mientras las luces de la ciudad alumbren mi llanto; quizá pasen días, meses o años antes de volver a ser feliz sin la compañía de alguien.
Que por qué lo hago, que por qué no.
Sabes, si te amo lo haré por un gran tiempo, la eternidad es finita como nuestros cuerpos, somos conscientes de la falta de algo. No sé qué haré cuando mis labios reclamen tus besos, cuando mis brazos piden los tuyos, cuando mis ojos quieran embriagarse en tu vientre y mis manos busquen tus senos. No sé cuánto tiempo la noche tenga que cubrirme mientras lloro.
Jamás digas que no te amé. Esa sería la más grande de las mentiras que dirías. Si tienes algo en mi contra ambos lo sabemos y no hay por qué ocultarlo.
Es cierto, envidiarías la vista que tengo, la ciudad a mis pies clama por un nuevo comienzo.
miércoles, 2 de noviembre de 2011
Recuerdo 2
Soñé que éramos felices pero erramos al momento de confiar.
Te amo como si fuera un guerrero que lucha por un lugar,
Te extraño y apenas va un día sin tu aroma después de despertar.
Sólo dos almas solitarias que compartieron su soledad,
Amantes discretos, fieras en la oscuridad.
Roto por dentro como vaso de cristal
Ilusión varada y sin la esperanza de resucitar.
Me falto escuchar tu voz ahogada en un grito de libertad,
Me sobro amor que ahora estará en el congelador
Te falto nada porque ya no quiero explorar
Te sobro tiempo para escuchar.
Un último beso de tus labios empapados con licor,
Un último tren y en ese me voy.
Deja abierta la puerta de tu corazón, que el tiempo decida,
O la muerte en el caso más desalentador.
Si te digo que te amo, si te digo que te amo
No lo voy a hacer con mi voz
Lo haré con mis acciones poco a poco sin intención.
Las lagrimas salen de su escondite, salen de mi interior.
Los sueños, sueños son.
sábado, 8 de octubre de 2011
Anoche
Y tomé el teléfono con una angustia insólita, con el frío típico de la madrugada. Lo tomé por inercia porque la temperatura no paraba. Miré la pantalla, era la misma.
Di una vuelta sobre la cama que por cierto me quedaba demasiado grande. Recordé tu figura y aquel libro con poemas de Sabines que encontré esa mañana. Cerré los ojos y confundí lo que es imaginar con soñar.
Y te vi ahí como cada noche, como cada hora. Te vi tan perfecta e inmaculada, tan expiada por tantas lagrimas. Tan tú como tan-go y no pude conciliar el sueño. Sumido entre sabanas y almohadas, perdido en la inmensidad no explorada de mi cama sin consentimiento de mis deseos.
Y el laconismo de mis pensamientos me mató. La lluvia afuera esconde la parte oscura de mis fantasías.
Soñé o imaginé, la pesadez de mis parpados me vence pero resisto, el último bastión de los dos está extraviado. Amor con amor se completa.
Y sentí dolor, dolor que quema las entrañas, dolor que supone tristezas, dolor que tal vez no se curé. Pero como una luz emergente sentí amor, amor que por ti no muere.
martes, 6 de septiembre de 2011
"Sueños ¿?"
El deseo es verdad por eso en mis sueños están.
No una ni dos, mucho menos tres. Es un harén.
Le tengo miedo a mis sueños porque en ellos amo a todas, no hay fuerza que deforme nada.
Puede ser M, L, D, S, I, R, K pueden ser varios momentos, varios lugares… pero siempre estamos vestidos.
En mis sueños soy villano y muero como muere un capo, también soy un pez o un lagarto; amigos ficticios que ya no sucumben ante la sabana y cobija.
HACE BERrinche pero yo no caigo, te sigo por las calles y en un altar improvisado nos besamos Si ti contara miei sueños te alejarías de mí En mis sueños tengo licencia poética política moral Soy inmortal
Una utopía de horas, una maldita utopía de horas, que explica mi estado por las mañanas, si dejará de lado la represión de mi mente, seguramente ¿? –Metonimia.
La Preciosa es otra. ¿Qué hago si despierto?
Que no te extrañe si te digo que soñé contigo.
(Platón, Moro, Fourier) Y aquí en el terreno de nadie aún me amas….
El maestro no entendería. No represión.
martes, 12 de julio de 2011
"Una taza de café sin dos de azúcar..."
Aunque de cafés nadie habla.
A las musas y a las antimusas
Creo que compraré mi impermeable de cinco pesos. Para que me proteja de otras cosas.
Hoy trataré de evitar escribir de ti, sobre ti, sobre tu cuerpo, sobre tu sexo. Dejaré atrás la
Y ahora veo con desagrado que encontraste un nuevo amor, una nueva figura en la que
etapa púber que me atosiga de día y que de noche satisface una cortesana de cuyo nombre no
derramaras tu pasión. Una nueva persona a la que darás los besos que no me diste, que no te
guardo registro. Voy a dejarte a un lado, varada, en lo que mis culpas se inmolan en el altar de
pedí, por miedo a perderte. Te extraño y se que jamás leerás esto, soy tan patético. Como esa
Windows (cero y uno); voy a convertirme en un extraño pastor de ovejas, en un extraño
última vez que te vi. Y que fingimos recordarnos intactos y puros, en la que éramos niños;
discípulo de nada.
sin prejuicios, sin sueños vánales, sin hipocresías impuestas por los demás, sin ficciones;
Es una guerra literaria, no hay musas, no hay liras, no hay arpas. Solamente nuestras palabras
tú siempre tú, la eterna. La que tiene nombre de diosa, la que me enseño a soñar y volar y
que mutuamente nos regalamos como muestras de afecto. No encuentro una metáfora para lo
amar y todo lo demás lo reservaste para alguien más. Mientras yo me masturbo con el
que pasa por mi mente, mi corazón sigue intacto. Y seguramente después me pedirás leer a tu
recuerdo de las que estuvieron antes que tú. Mientras les regalo mis besos a desconocidas en
autor favorito, al que mejor redacta tu vida. Pienso que somos ficción, no hay más de cuatro o
el parque de la gran ciudad. ¿Algún día volverás?
cinco historias. Las demás son copias.
Y el gato maúlla porque hambre tiene. Y Baudelaire me regala los retratos más deliciosos que
Y no tiene caso poner palabras huecas, autocensurarme, y provocar el llanto de mil fanes
mis ojos intentan ver. Pero regresas a mi mente y la atrapas. Y me confundes y te amo.
desesperadas. Provocarme un paro cardiaco o lo que sea, para salir de aquí. Creo que lo hemos
¿Cuántas lagrimas se necesitan para olvidarme de mi mismo?
perdido.
viernes, 1 de julio de 2011
"24 hrs en la cabeza de un pelafustán"
Reviso por enésima ocasión el celular en espera de una llamada tuya o un mensaje de texto, pero nada. Sigo ojeando la misma revista vieja que estaba debajo del colchón de mi hermano; mientras las flores crecen y mueren, mientras la lluvia no deja de caer.
El mal que me ocasiona tu no estar, el sentirme sin ti, el no estar contigo, son tantas formas de decir lo mismo y la sustancia no equivale a gran cosa. Es por ejemplo, maldecir la vida y sigo vivo. Escuchar a las abejas ladrar y recuerdo que las abejas no ladran sino que maúllan.
Sólo veo pasar un montón de anuncios en la televisión, y para colmo de males no puedo soltar la revista vieja, es como convertirme en espectador, poner en automático a mis dedos para que digitalicen cada carácter del teclado. Ya ni escucho la canción necesito que me pongan en Stop; -espera la canción que sigue es sensacional- Ruje la voz de Jagger y sigo creyendo que los dioses son The Beatles y los luciferes The Rolling Stones.
Vuelvo a revisar el teléfono celular, y recuerdo ya no tu figura sino tu constitución metafísica.
El ocaso dio paso a la noche y ahora me coloco bajo el manto de las estrellas (frase tan usada que me da pena quitarla) un par de tragos de lo que sea. El televisor susurra unos nombres extraños, veo las imágenes y por fin comprendo; son hombres sin principios que se entregan al poder.
Y comienzo a dibujar en el aire tu composición física, ese par de todo de que fuiste dotada. Mi dedo señala tu sexo y al querer tomarlo se esfuma el deseo. Mi libido ha dado paso a las horas de moralina. Y quiero dejar de pensarte y escucho las gotas que caen del fregadero.
Ya no hablo de amor sino de placer, no mejor hablaré de ti.
Mi madre piensa en voz alta que estoy loco, la tiro de loca y mejor me voy a mi cuarto, abro el cajón y descubro una cajetilla de fósforos que creí extraviados.
Nada en el teléfono, ya no me preocupo es natural. Me amas y eso es realidad.
Así que me echo a reír sobre la cama, mientras recuerdo tus brazos asfixiándome.
¿Por qué no vuelves?
martes, 21 de junio de 2011
"A ti"
¿Y bien? ¿Estás segura de esto?- todavía retumban esas palabras en mi cabeza, cual cañones en el campo de batalla, tan frescas como flores recién cortadas por la mañana.
No estoy seguro sobre el motivo de mis acciones... (una respuesta bruta de lo mas profundo de mi cabeza), quizá el juego macabro que me invitas a jugar es atractivo para el estado de las cosas putrefactas que quedan en éste lugar, parece que eres una luz en el vacio, una salvación en el limbo.
De repente apareces con una revelación bajo el brazo, con una epifanía malvada, me abres las puertas, intento entrar y en automático se cierran, otra vez volví a caer en la red de mariposas.
Es invertir el tiempo en charlas titubeantes, siempre resulto que yo era el culpable, no había más responsabilidad que la que cargaba en mi cabeza. ¿Hasta cuando abusarás de mi tristeza? De esta tristeza amarga que te recuerda casi sagrada, casi diosa, fuiste mística. No responda, bueno, de todos modos no lo harás.
Y una noche decidiste regresar y yo si te deje entrar.
Porque era vulnerable y usaste las palabras que quería escuchar, sin tanteos te hubiera dicho que sí, sin despertar ningún sentimiento de culpa.
Todo lo que continúa es ficción. Probablemente una borrachera eterna, un cuarto de hotel barato, una mañana de ayuno. Y lo único que recuerdo es: ¿Y bien? ¿Estás segura de esto?
Yo espero, espero sentado tu próximo llamado porque respondo a instintos y sigo siendo un intenso por que así me recuerdas.
lunes, 20 de junio de 2011
"Como acabar una historia de amor sin que haya muertos" Última conversación (Monólogo)
A Rebeca.
A mis amigos.
A todas las Auras y Soledades.
Y otra vez estoy solo, como otras veces lo he estado, ya nada me inmuta, ni el sabor extraño de este café.
Ha pasado el tiempo, y cada uno de los tres tomo el camino que más le convenía, por ejemplo Aura después de responder mi carta, ha tomado un avión y ahora vive feliz en la París de sus sueños; esto lo sé porque su hermano me ha confesado que después de mí, no pudo sobreponerse al golpe que recibió, por poco y su hermano me mata de una golpiza como recompensa, pero después de pagar mis curaciones y llevarme flores al hospital; somos tan buenos amigos como antes, que de vez en cuando puedo ver fotos que Aura le envía. Las razones para excusarme serán infinitas pero no me voy a excusar de nada, Aura sabe cuanto la amé y todo lo que di porque ella estuviera bien a mi lado. La verdad es que no hay verdad.
Ahora la lluvia cae sobre las personas que corren para encontrar un refugio, en la mesa de a lado un par de jóvenes hablan de sus planes después de la carrera, eso me pone contento en parte, porque por lo menos saben a donde ir, yo siempre he sido un marinero en alta mar que naufraga y vuelve a naufragar, lo único de lo que siempre he estado seguro es de mis palabras.
Por su parte, a Soledad después de confesarle que por fin había dejado a Aura, me mando al diablo. Dijo que era mejor estar a un paso del Carajo, que estar conmigo, no sé, quizá jamás le ha parecido bien la idea de ser una especie de novia “oficial” porque sabe lo que puede pasar, Soledad siempre ha preferido estar en los segundos lugares o esconderse detrás de escena, lo supe desde que la conocí, jamás habló frente al micrófono ni siquiera buscó ser alguien popular en la secundaria. Cuando me dijo todo lo que paso en casa de su abuela, entendí que probablemente solamente venía en busca de respuestas. Lo peor que nos pudo pasar a los dos, es que ambos buscábamos respuestas.
Frente a mi está sentada una joven de cabellos negros, espectacular, que frase ocuparé hoy, ¿un hola bastará?
Por mi parte yo…yo siempre he jugado este papel, el de amante de la soledad con suerte de principiante. Siempre todos en algún momento de nuestra pequeña vida, jugamos este rol. Ahora estoy solo, lo que se ve no se juzga. Deje todo atrás, en el camino ha quedado Aura y Soledad y una parte de mí. Veo como pasan los niños que salen de la escuela, pienso en ellos y en lo afortunados que pueden llegar a ser, si logran colarse entre los mejores. Dejar de ser uno más.
La ciudad es demasiado grande para mí, para mis libros y para mi gato. Creo que huiré de todo, buscaré refugio en un espacio sin dueño. Así es como acaban las cotidianas historias de amor, los “mortales” triángulos amorosos, donde solamente escuchamos una parte de lo sucedido.
Finalmente Aura, Soledad y yo tenemos lo que siempre buscamos. Pago el café y salgo del lugar sin dejar propina.
viernes, 29 de abril de 2011
"La Carta" II Conversación o I Carta
Aura:
¿En que momento decidiste permanecer a mi lado?... La inmutabilidad de tu semblante delinea el mucho amor que me tienes, pero Aura ¿dejaras de quererme? Las postales son escasas, pero sabemos que los días languidecen de cansancio, añoro como pocas cosas tu cuerpo junto al mío. Sin embargo, comparto la cama con otra ¿cómo besar tus labios ha sabiendas de haber besado los de alguien más? Es una carga de conciencia que ya no puedo llevar.
Y parece que seguirás aquí, estoicamente a mi lado. Sabes tanto de mí que me da miedo que te alejes, me conoces perfectamente; y si te vas dejaré de reconocerme frente al espejo. Por las mañanas no sabré cuantas cucharadas de azúcar poner al café, será un caos desde las seis. Pero yo soy el único culpable de este drama en un infinito de actos y escenas. El apostador en banca rota, el todo y nada no concuerda con lo que cabe en mi corazón.
¿Ella? Ella no es más que pasado, me arrepiento mil veces y otras mil de haberla traído al presente del que eras dueña, ahora no se que camino tomar o mejor dicho que seguir; mi deseo o la razón desenfrenada, ambos dos sabemos que todo esta perdido, ambos tres sabemos que juntos o separados seguiremos siendo una bola de infelices incompletos, unidos por el lazo de las sabanas y jabón barato de hotel.
¿Será que contigo también se va lo poco que me queda de decencia?
Por naturaleza las cosas perece pero el amor perdura, o es un cuento chino para entretenernos mientras abrimos los ojos y descubrimos las falacias de la vida. Desgracia plena o simple masoquismo.
Te dejo para cumplir una misión, salvar la vida de otra persona, componerla, rescatarla de los fantasmas que aterrorizan sus sueños. Una nueva carga que haré sin tardanza, muchas veces he dudado de mi capacidad de servicio, esta es una de ellas. Por eso te dejo para no atarte a un hombre sin escrúpulos, frío de mente, frío de cuerpo… sin alma para darte porque ahora solamente a ella le corresponde, a la otra por la que renuncie a tus besos y a tus caricias.
Algún día volveré, con tu permiso me colocaré en tu regazo. O todo lo contrario; es cuestión de que me ames o comiences a odiarme, como yo con ella, la odie y hoy otra vez la amo por cuestiones que ni mi razón comprende.
Con el dolor en el corazón y la pluma en la mano… Perdón.
viernes, 11 de marzo de 2011
"Amar pecando" I Conversación
A mi dialéctica...a Rebeca.
(Agradece que no use la jerga marxista)
El escenario: Un cuarto de hotel barato a las afueras de la ciudad de cuyo nombre no quiero acordarme.
La situación: ¿Es necesario mencionarla?
-¿Alguna vez pensaste estar así?
-¿Así? ¿Así cómo?
-No sé, en esta situación. No sé si esto es un triunfo o una derrota de mis deseos. Una pasión enferma como todas las pasiones.
-(Risa) A veces my dear, dices cosas tan curiosas que hacen estallar mi risa.
-Eso es lo que busco. (Nos besamos).
Después de la décima copa de lo que fuese…
-Te quiero, no por ahora, bien sabes que mi corazón es de otra. Te quiero por lo que fuiste, por lo que eres en mi cabeza, un hermoso recuerdo de niñez. Te amo simplemente por recuerdos, por situaciones pasadas.
-Yo siempre te he querido. Ahora no sabemos lo que hacemos, mañana tampoco.
-Es inevitable estar contigo y no pecar.
Frases breves para recordar, breves cariños para que queden grabados en el pecho de los dos.
La tenue luz de la luna asomándose por la ventana, afuera una trifulca de ebrios compañeros. Es inevitable no pensar en la dialéctica marxista, en el maniqueísmo de la civilización. El acto más bello al que me he expuesto es inmolar tu cuerpo con mis besos.
-¡Corina! Ahora recibe ese nombre, como lo ha recibido ella la que me estará esperando despierta mientras fuma una cajetilla completa de Malboro.
-¿Por qué te empeñas en colocarme a la altura de las mitologías?
-Es inevitable, eres diosa, reina, eres perfección andando y yo un loco soñador huyendo de la mísera realidad. Tu ubérrimo cuerpo, de hoy en adelante será un ínclito monumento de la vida.
-Olvida las palabras inusuales, sólo ámame como dices que lo hacías, no sueltes mi cuerpo, ¡Amárralo al tuyo!
Todo lo demás resta, lo hago por reticencia, por ocultar lo evidente. Esto debe ser leído: Si quieres ser amado, ama…
Al final ella susurra:
-Nadie puede llevar una mascará toda la vida.
viernes, 4 de marzo de 2011
10:10 pm (pause a los diálogos)
(Alguna vez soñé con la Señorita M, perfecta en el nombre y singular en la vida, pero siempre he pensado que es imposible que exista. Es imaginar a la perfección hecha carne y por tal razón la ropa resultaría un insulto a la belleza de su cuerpo. My ideal girl.)
El reloj marca las diez y diez (10:10 pm) suena tétrico reprimir mis deseos, sueños al fin y al cabo que al bajar de la cama se evaporan. Te deseo. Un pause o stop a la grabadora mientras recorro las fibras mas delicadas de mi mente. Imaginar no es pecado en un lugar donde no existe la pasión, la quiero crear.
Otra vez me daré licencia para fantasear con tu cuerpo desnudo sobre la alfombra de la recámara, ambos sabemos que el crimen mas perverso es quedarse callados ante el espejo, no romper los hechizos. Tocar cada milímetro de tu cuerpo, provocar risas insólitas y que veo sólo al cerrar los ojos; los doctores no tienen la cura. Recorrer con los cinco sentidos la atmosfera, ver tus muslos y el esplendor de tu sexo, descubrir un mundo paralelo, bienvenidos al país de la lujuria.
Compartir el mismo compas de la melodía, empezar la noche, terminar el día; estrellas a los pies, los dioses admirando el acto. Violentando el orden, viviendo en entropía, la mitología comienza nuevamente en el colchón usado de la cama.
Los amantes que musitan breves te quiero.
Escribir poesía sobre tu cuerpo, vender miles de copias a voyeristas desesperados. Ser infiel por causas de la naturaleza sin romper dogmas ni morales baratas.
Regreso en sí, el reloj marca las diez y once (10:11 pm) sigo esperando afuera del hotel donde te hospedas, quizá una cena poco romántica, un par de copas y sexo por los viejos tiempos.
sábado, 19 de febrero de 2011
Los hombres III diálogo
-Busco a Alberto, ¿Se encuentra?
-¿Quién lo busca?
-Un viejo amigo, tan viejo que ha perdido todo…
-¿Eres tú? ¿---d?
-Mira, si soy o no lo soy, da igual. ¿Vas a abrir?
-Espera un momento.
Alberto, joven, tiene la misma edad que yo, meses más, meses menos. Lo deje de ver; todos creen comprender el cariño entre dos hombres, pero no es cierto eso. Abre la puerta, esta en bata, unas gafas oscuras y la barba mas larga, de lo que yo recuerdo. Nos abrazamos.
-¿A que se debe el honor?
- Quizá sólo tuve un impulso, una necesidad que cubrir, una enfermedad que curar…
-Sabes bien que yo no curo el alma, además para eso tendríamos que reconstruir todo el tiempo.
- No importa, nadie entiende, mi estado me dejará solo a mas tardar… un par de años. Nadie entiende los crímenes que imagino.
- Yo si, siempre los entendía
- Sé muy bien que es mentira, lo dices como todos para tratar de alimentar mi ego, mi estúpido y puto ego. Piensan que con un “me gusta” o una palmada en la espalda, unas frases conmovedoras… siento vergüenza de mi.
- Calma, ¿Vienes a confesar tus penas? Sabes que te escucharé, pero esta vez, creo que has engendrado a un monstruoso hombre.
- A veces pienso que llenaría las salas de cine con mi vida…
-¿Entonces, qué haces aquí contándome el guión de tu película? No seas absurdo, no soy un Dante, o lo quien quieras, pero por lo menos tengo sentido común en mi cabeza.
- La obra perfecta para el texto imperfecto. Da igual un te quiero o un te amo, nadie se quedará en sus butacas a ver el final, el beso que selle un acto puro.
- Déjate de palabras, ¿Qué pasa?
-Son dos y yo sólo tengo un corazón
-Tendrás que escoger es la verdad, o morirás de soledad.
- Me propones elegir, cuando lo que yo no quiero es elegir. Te deje a ti porque deje que se impusieran los clichés, porque aun teniéndote cuando quisiera en mi cama, o en mis brazos, se impuso la moral de los demás, reprimí lo que quería probar.
-Calla, de nada servir venir y decirme estas cosas… un tanto románticas. Anda toma lo que trajiste y vete de aquí tienes que arreglar mas de lo que piensas.
-¿Arreglar? Lo que quiero es…
-Ni siquiera sabes lo que quieres, se fue o llego, da igual, mira sabes estaré aquí para cuando quieras, pero ahora ve y busca los labios de la mujer que de verdad amas.
-Eso es crear héroes, pero bueno, me voy.
-Si, ahora estoy ocupado, tengo un bulto acostado en la cama y seguro despertará muy pronto.
-Entiendo.
No hay despedida.
martes, 25 de enero de 2011
Los principiantes II diálogo
En fin… ya no la escucho, sólo veo el movimiento de sus labios y me pregunto hasta cuando dejará de hablar. Es patético discutir sobre un tercero, pero yo inicie la conversación. En el amor el futuro no es un tiempo verbal que se conjugue, ya lo entendí.
Y llego planteando la situación de una completa desconocida para Aurora (suelo decirle Aura, por eso de la novela) mi novia, ¿Por qué busco soluciones a problemas inventados?, ¡Porque diablos, la sigo amando! (a mi amiga).
Pero esta también Aurora los viernes a mi lado en el sofá viendo películas de bajo presupuesto y esta ahí a mi lado en las marchas pidiendo más atención a los olvidados y esta ahí entre el colchón y yo cada tres días a la semana. ¿Pero dejará de hablar un día de si misma? (¿O es sólo un lapsus egocéntrico? Ya ni sé la verdad), ¿De su futuro, donde yo no aparezco mas que para recibir cartas y cables?
Y al fin logro escuchar:
-Lo siento, pero estoy nerviosa, ¿sabes? Esto no es sencillo…
-Si, lo sé (enciendo un cigarrillo, después de todo hay que romper reglas)
-¿Desde cuando fumas? ¿Por qué nunca me habías dicho esto?
-No tiene caso decirte de mis vicios y/o hábitos, es mas no sé porque compartí contigo lo de mi amiga.
-Lo hiciste porque me tienes la suficiente confianza para decírmelo…
Es tétrico el escenario en el suelo yace una botella de vodka a la mitad, una cajetilla de cigarros gastada por el maltrato que recibe al estar en la chaqueta, un par de libros viejos acerca de moral, revistas y una mesita con una pequeña planta al centro, planta que no se que nombre tiene de este lado de la ciudad.
Respuestas cortas a las preguntas que surgieron durante los treinta minutos siguientes.
-¿Pero quién te crees tú? ¿Freud? ¿Fromm? –alcanzo a decir en un tono para cerrar la platica.
-Hablas como si ya no quisieras mi ayuda, cuando fuiste tú mi estimado quien me la pidió
-Mira camarada, mi situación no puede ser más confusa, estoy en el limbo, estas tú aquí preguntándome sobre alguien que conocí hace años divirtiéndote de lo lindo, incluso disfrutando mi estado me atrevería a decir; y está ella en algún lugar sufriendo una miserable vida de la que yo creo que soy culpable.
-¿Ahora eres el culpable? Parece que prefieres ser el protagonista de tus historias en lugar de serlo de tu vida.
-¡Al diablo con todo esto, quizá tengas razón! ¡Carajo!
-¡Hey, tranquilo! One moment!
Tomo las llaves, mi chaqueta sucia y salgo de la habitación, no me molesto en mirar el reloj, la última vez que lo hice era para encender la TV hace no más de 69 hrs.
-¿Cuándo volverás?-dijo ella como desesperada
-¿Cuándo me tranquilice? (empiezo a recordar una canción de Café Tacvba)
-Está bien, Te quiero.
Volteo a mirarla y le digo: Yo también te quiero.
En otro momento hablaré de lo que implica un te amo, por ahora cierro la puerta y veo el cielo a mis pies. Camino por las calles de mi Paris imaginaría, doy vuelta en “U” dos calles delante del café de moda, siento una pesadez en mis piernas, mi mente divaga entre recuerdos infantiles memorables y los primeros besos con Aura. Lo mejor es buscar a mi amiga a quien llamaremos Violeta Cristina. No, ya sé, mejor busquemos en lo mas oculto de mi vida, ¡Quiero ver a Alberto!, sigo derecho por la gran avenida, el viento sopla muy fuerte, la gente corre, yo quiero ver a Alberto…
jueves, 6 de enero de 2011
2 vírgenes I diálogo
-Te recuerdo intacta, con una sonrisa enorme y unos ojos bellísimos; también con tu cabello oliendo a manzanilla y la inocencia que replegabas al caminar, claro eran tus lindos 13 años; eras tú descubriendo el mundo. Así me enamore de ti… así me enamore.
-¿Y luego, qué pasó?
-Nada. Te fuiste, yo seguí aquí atormentándome, sin más esperanza que el amanecer con los calzoncillos húmedos por haber soñado contigo. Sigo siendo un humano que adolece de amor, soy un principiante.
-¿Te han dicho el por qué de mi partida?
-Haces preguntas que ya no tienen caso, ahora estás aquí y creo yo es lo que importa. Imagina después de 10 años que ha que puedo aspirar a tu lado; ¿A un par de noches de sexo inocente? ¿A un par de horas en el parque? ¿A qué?
-Tú te haces preguntas demasiado estúpidas, me fui porque mi padre dispuso que así sucediera sin mi consentir, llegue a casa de la abuela, un par de escuelas religiosas comandadas por monjas quisquillosas y por eso volví.
-No volviste, te regresaron. Mira no eres mas la niña de los 13 años, quizá ya ni siquiera somos dos vírgenes, hemos perdido los ropajes. Además ¿crees que puedes llegar así de la nada? He dejado de preguntarme que es la felicidad, y tú piensas que es sencillo regresar y pensar que los 10 años nunca pasaron, que es sencillo dejar de sentirme un idiota que no pudo cumplir una promesa, me tuve que mentir para aguantar la realidad. ¿Y me dices que has regresado a recuperar el tiempo?
-Donde lo dejamos... Sí. Entiendo tu malestar, el resentimiento que acumulaste pero ¿Cuántas historias se asemejan a la nuestra?
-Sencillo demasiadas, no te perdono el haberte ido, 10 años sin saber de ti y un día regresas tocas a la puerta de la casa de mis padres consigues mi teléfono y me tienes aquí. No creo que tenga sentido seguir en este lugar. Lo siento pero el pasado es el pasado y tú estas ahí.
-No te culpo, he vuelto para que me ayudes tengo muchos problemas…
-¿A caso eres una puta?
-¿Cómo lo sabes?
-¿De verdad eres una puta? Yo lo decía por decir; ¿y qué puedo hacer yo?
-Mucho, ya encontraras la manera de ayudarme.
-Si seguro, por ahora volvamos es tarde y tengo una cita muy importante.
-¿Puedo saber con quién?
-A su tiempo la conocerás, pero si te puedo decir quien es, es por más adornos que le coloque una mujer encantadora, linda como pocas, mi primavera de Praga, la muchacha que tiene mi corazón, quien nos ayudará a los dos.
-Entiendo. Vamos.