Dos Camel hacen que inicie el viaje a mi memoria a corto plazo, dos cosas me vienen a la mente de frente como si fuésemos a chocar; no me asusta quiero sentir la adrenalina de oír que reacción vas a tener después de que mencione una que otra cosa. Sabes se que ya te vale madres esto, que incluso trataste de decir adiós otra vez y para siempre por medio del Messenger; que inocente te viste enserio, que lastima me da ese caso, yo que te prendía veladoras a diario por tu valentía y tenias que sentarte frente a un monitor a mas de tres mil kilómetros para decir eso, vaya ahora admiraré tu poca decencia para ese tipo de cosas.
Ya nada queda, fracturamos más la situación, te quedaste con la niña de entre la espada y la pared y fue hasta entonces que me di cuenta de que también me hice la idea de que la perdí, de que prefirió ser tu fiel seguidora. Me alegra saber que de todos modos hay personas dentro de la religión que te cree y que después de todo al final me excomulgo. Vaya nuevamente me pone contento saber que el gris es gris y que el verde es un color que ya no representa esperanza para mis ojos.
Me voy a dar el privilegio de jugar a ser un tipo de Dios y a decidir que ya no existes, ni el, ni ella. Y a mi alrededor sentados los mejores consejeros y los sabios a lo largo de mi historia, para guiarme van a estar. Pero es solo un sueño de Septiembre porque si lo hiciera aun se, que te pondría el cielo a los pies, detrás de ti el sol y te daría un racimo de estrellas cada mañana, no mejor ya no lo hago, prefiero juntarlas para dárselas a Soledad, la muchachita que se la pasa cuidándome a diario; porque ella no se aburre, porque ella no es caprichosa, porque ella no me coloca donde se le antoja, porque ella ahora me quiere.
Ya mañana despertaré pensando que las cadenas que me ataban fueron solo ficticias, que ya no cargo una loza en la espalda, también que fue y fue, y que se ira y se ira, de que te ame y te ame, y que te archivaré en el cajón porque es lo mejor.