viernes, 10 de abril de 2009

"Tercera parte"

Esta es como la mitad de la historia, y yo que creí que era el fin, espero que las palabras que use sean las correctas, gracias por la semana de descanso (...)
Deberás disculparme pero, estoy quizá omitiendo detalles que no considero apropiados para mencionarte, sabes durante todas las vacaciones no deje ni una sola noche de soñar contigo, pensaras que te convertí una de mis obsesiones favoritas pero estoy seguro de que amor sin locura no es amor, de todos modos a esa edad no se puede pedir que uno controle sus impulsos infantiles. En cada estornudo pedía casi a gritos que fueras tu quien se acordara de mi, en cada sopa de letras que comía trataba de escribir tu nombre ALICIA, y ahí se quedaba hasta que mi madre lavaba los platos, era masoquismo dibujarte en el cielo.

Pero a ti que te va interesar oír mis días desafortunados, casi todo el tiempo era lo mismo, esperar a que los días se marcharan, supuestamente mi madre estaba muy contenta porque ya no era un niño entonces ahora ¿que era?, jamás me preocupo esa situación sino hasta el primer día de clases en la secundaria, tu para colmo ya no estabas Alicia. De toda mi experiencia en aquella institución recuerdo los apodos a todos los maestros, las platicas de las películas pornográficas que mis compañeros veían y el inicio de uno de los rituales, que cada uno describía como emoción pura, recuerdo los concursos en el baño para ver quien ganaba, quien llegaba primero (o mas bien, quien se venia primero) las largas jornadas antes de dormir invocando la imagen de alguna estrella de televisión o de la compañera de la banca de enfrente para sentirme acompañado durante el acto, jamás te invoque porque te quiero.

Como tu ya no estabas decidí llenar aquel hueco en mi corazón, con el cariño de alguna compañera de grupo, no era cosa sencilla pero decidí probar suerte, fue entonces que conocí a Ximena, ella era casi similar a ti, y utilizo el termino casi porque tu esencia es solo tuya, muchas veces temía confundirla contigo, gracias al cielo nunca paso eso, con ella descubrí lo que era un beso, con ella aprendí a controlar mas que mis pensamientos cuando la tomaba de la cadera, con ella quise olvidarte pero no pude.

No era de muchas novias, prefería las amigas, ellas por lo menos estarían cuando ya la novia no, encontré el hombro de Paula, de Sofía, de Gabriela; pero los años se encargaron de llevárselas como las olas a la arena.

Durante los tres años de la secundaria seguí el paso de la primaria pasar desapercibido, no era chico de glorias vánales, mi objetivo estaba definido desde segundo año, tratar de buscarte cuando tuviera dinero, pero creo que ahora lo cambiare. Así como Ximena, conocí a Dulce, a Miriam y Marlene, Toño un amigo mío siempre cuando lo veo me recuerda a Lupe, ella no fue mi novia, éramos una extraña aleación de amigos, hermanos y amantes, cometíamos incesto cada que podíamos en la jardinera de la dirección, disculpa pero solo de recordar, la extraño porque ella además de pedir besos y abrazos me daba chance de hablar sobre ti, por eso no la voy a olvidar.

En tercero, por un instante creí que no volvería a ver la luz, sonara extraño pero intente cortarme las venas en la bañera, sentía que mi vida no guardaba ya nada por explorar, sentía como todo estaba consumado, sentía que jamás te volvería a ver, enserio Alicia eso paso por mi mente, y hoy agradezco a mi familia haber encontrado a tiempo mi débil cuerpo tirado en el baño.

Te digo que asi de rápido paso todo, un dia desperté y ya tenia pelos en todos lados, al otro mi voz era mas gruesa, de repente comenze a ver barros en mi frente, y sufri la metamorfosis ansiada por muchos, fue un cambio abrupto y lo peor era que no lo podía compartir contigo, pero no importa eso ahora, desde aquellos momentos pensé que lo mejor que podría hacer de mi vida era volverla algo benefico para los demás, asi que pensaba en volverme doctor, maestro, ingeniero, licenciado, escritor, hoy todavía no me decido.

Alicia de verdad que me es muy gratificante tener aquí a mi lado, no te rias sonara extraño pero siento que es un triunfo después de todo el tiempo que sufri sin saber nada de ti…

jueves, 9 de abril de 2009

"Segunda Parte"

Cada día descubro lo poco que significa ser yo, tengo miedo aunque no lo refleje.
Nunca había sentido esto en lo mas adentro de mi cuerpo, era una descarga eléctrica corriendo por mis venas cada vez que pensaba en ti, jugaba dormido a soñar con tus manos acariciando mi rostro, todo era tan perverso a esa edad. Después cambio mi percepción a cerca de ti, en la escuela corría el rumor de tus amistades fuera del salón, que estabas en el grupito encabezado por Ingrid, y al que los compañeros habían nombrado el club de las “putas”, yo ignorante de la verdad de aquel adjetivo no deje de creer en tu inocencia; la semana santa fue una tortura completa me sentía extraviado frente al televisor, las películas sobre Jesucristo llenaban el tiempo que nadie quería vivir de noche, la comida es espantosa en esas fechas, mi madre (mujer piadosa y devota a san Cayetano, el santo de las situaciones perdidas) se la pasaba repitiéndonos que fuéramos buenos con los demás, que amaramos a todos como a uno mismo incluso a nuestros enemigos, que aprendiéramos a perdonar todos los errores cometidos; pero sabia que eran palabras vacías como su vida.

En las siguientes semanas comencé a creer en aquel ser divino que llaman Dios, la maestra de Ciencias Naturales en una de sus clases pidió formáramos equipos para trabajar desde ese momento hasta la ultima semana de clases; obra divina o casualidad tu estabas en mi equipo tan llena de silencio pero tan linda como la primavera.

Todavía tengo grabado en la memoria el discurso que dio el Director, el día de las madres pero aun tengo grabado aquel verso que pronunciaste ante un auditorio repleto de señoras gordas, con vestidos espantosos y maquilladas como payasos de circo; “A ti dadora de vida, encargada de dar amor, te regalo mi corazón”. Detrás de mi la voz de Gerardo en un tono burlón, decía que te había visto los calzones en la clase de educación física, sabes no resistí y le acomode tremendo puñetazo en su nariz que tuvieron que sacarme del lugar porque lloraba de coraje, aun sabiendo que eso no era verdad.

Mientras hablas en Ciencias Naturales, me dedicaba a escuchar cada palabra saliendo de tu boca, eran las notas musicales más complejas que hasta entonces había oído, recuerdo que eras muy buena en la oratoria, y en las clases de taller de expresión, en cambio yo era parco y carente de imaginación, (por eso estoy aquí). Los días de Mayo anunciaban el ocaso del año escolar, mi preocupación era no saber ya nada de ti, después de salir de ahí.

No estoy acostumbrado a contar esto, los últimos días en la escuela eran muy tristes, a mis oídos llegaban comentarios acerca de que te besabas con Miguel detrás de los baños de hombres, que comías helado con Cristian a la hora del recreo y que Ingrid no se cansaba de alabar tu capacidad para tener a los niños como perros falderos, para esos instantes había descubierto que las lagrimas no bastaban para disculpar esas ofensas para ti.

Después de todo te ibas como el otoño, no había pretexto alguno para detenerte no hice ningún esfuerzo por a cercarme a ti, ni un sutil hola mucho menos un gracias, nada de platicas, de encuentros ocasionales a las afueras de la escuela, recuerdo el momento en el que pasaste a recoger tus papales y tuviste que ponerte de puntitas para alcanzar a besar a la maestra de español, esa imagen todavía la conservo almacenada, tal y como fue…

miércoles, 8 de abril de 2009

"Primera parte"

Después de no se cuanto tiempo, voy a poner un fragmento de lo que me la pase pensando durante el día de ayer, ya se que en esto de la red no existe el tiempo pero bueno me da igual, quiero agradecer a los compañeros que aportaron los nombres para las dos personajes que hoy hacen su aparición, no quiero manejar esto como una historia por partes, puesto que no tengo un nombre aún, es una obra inconclusa como mi vida, la cual vera su fin el día de mi muerte.
Esto se lo dedico a María Magdalena, a la niña de la Visa y a las consejeras reales. Por cierto si no tienen nada que hacer despues de leer esto, pueden dejarme un comentario con una critica constructiva (o destructiva).
Hoy recuerdo aquella mañana de verano en la que te vi por primera vez entrando por la puerta del salón de matemáticas, fue hace nueve años; todavía te recuerdo tan única tan frágil como figura de cristal, tan bella como rosa al anochecer, te observe de arriba para abajo, cada detalle de tu cuerpo, tu lacio cabello, tus ojos enormes como de búho, esa nariz perfecta a mis once años, tu sonrisa de plata, debajo de tu blusa comenzaban a asomarse dos pequeños bultos, la falda por encima de tus raspadas rodillas y esas piernas de popote, eras la niña más hermosa que hasta entonces había conocido, este es solo el principio.

Los días pasaban tan deprisa que no tenia tiempo para pensar un plan lo suficientemente bueno para llegar a ti, las manecillas del reloj se convirtieron en enemigas de mis sueños, tu tan sola a la hora del recreo, tan callada como noche sin amantes, tan completamente bella; las semanas se escurrían entre mis manos como el agua de la lluvia, se aproximaban las vacaciones y solamente había logrado descubrir tu nombre – y eso no hubiera sido posible sin la ayuda del profesor de historia- Alicia, como la niña del país de las maravillas.

La indiferencia de todos hacia ti, no me parecía muy adecuada, sobre todo de Angélica, sabes decían que tenia mi nombre en todos sus cuadernos encerrado en nubes, algunas niñas decían que mi nombre aparecía junto al de ella en el baño de mujeres; que casualidad que ella fuera la más mala contigo, como si supiera de mi fascinación por ti y tratara de mandarte a Marte para no saber nada de tu vida.

Sabes recuerdo la fecha escrita con gis en el pizarrón, era 13 de Febrero de tal año a fin de siglo, la miss de ingles pidió decoráramos el salón para celebrar el día dedicado a San Valentín, y entre mi pensé porque no darte también un día entero para tu devoción; seguías tan fría como agua de río, tan solitaria y yo muriéndome de ganas de conocerte enteramente. El día siguiente faltaste de manera decorosa, tu mamá llamo a la escuela para disculpar tu falta por que tenias cita con el dentista. Yo aguarde en la banqueta en la salida para ver si te aparecías, pero en cambio recibí un beso en la mejilla de Angélica (la sensación a amargura todavía recorre cada centímetro de mi cuerpo).