viernes, 5 de septiembre de 2008

(Sin titulo)

Son alrededor de las dos de la mañana, sigo esperando junto al teléfono y en la cajetilla solo queda un cigarrillo. Me doy cuenta que he terminado con todos mis sueños, mis deseos no culminaron como esperaba; prefiero ojear mis cuadernos de la escuela veo como mi letra sigue siendo la misma, como jamás logré expresar mis ideas en correcta armonía y como llené páginas y páginas con tu nombre y con historias que decidí regalarte, con cosas bellas inventadas por mi imaginación motivada por ti y que flotaba entre nubes de algodón. Pero una y solo una libreta llamo mi atención, un cuaderno que creí perdido, recuerdo que ese día la persona que escribió lo que estoy apunto de compartirte me confundió con una muy allegada a ti y que ya no recordaba, que mi cabeza olvido y olvido por años, pero que con esas palabras regreso a mi presente.

Esto es lo que aún se descifra en la hoja podrida por el tiempo: “Eres genial, no te enfrasques en tus problemas, SUPERALOS y ve las cosas buenas que te rodean. Tienes muchos amigos que te queremos mucho y en lo personal no me gusta verte sufrir y menos por una persona que no lo hace por ti. Se que te esta costando mucho olvidarla pero INTENTALO.”

Precisamente lo intenté, a mi modo lo realicé, tratando de enterrar tu recuerdo en el pasado y dejándolo ahí para siempre, pero esta noche has vuelto a estar en mi pensamiento, nuevamente dibujo tu silueta entre los jardines, la atmosfera se llena de tu aroma. Eras mi linda “opsesión” y yo hoy solo soy un tonto masoquista que se regocija con el tormento del ayer, desearía estuvieras aquí para que me termines de matar, pero desconozco tu actual estado, sabes cuando salga el sol estaré llorando en la bañera, espero vengas a cubrirme con tu amor, linda niña divina.

Tantas cosas pasan por mi mente, tantos vestigios sobran de todo lo vivido, pero todo acabo, se extermino, lo peor es que la persona que me regalo sus ideas tenia razón, yo aquí sufriendo por ti mientras vives feliz; hoy sabes y esto que quede claro, te deseo lo mejor y esta noche el último cigarrillo va por ti, entrada la mañana buscaré en el cajón el revólver y me meteré una bala en la sien, para de una vez por todas acabar yo lo que tu no pudiste hacer, me despido y me marcho ya no quiero navegar, sentirme a la mitad, adiós.

lunes, 1 de septiembre de 2008

"Damelo a mi"

La escafandra se engalana con tu presencia. Gracias
Esta tarde algo me ínsito a escribirte, a poner en evidencia mi estado de locura, de necesidad por ti. Pero ¿Qué puedo hacer?, ya nada, ni siquiera encender la pulsera, esas cosas te las dejo a ti, para que no me persigan los tormentos en los próximos días; se tu la inquisidora, la que termine de una vez todo, yo ya no quiero recuerdos, espero no lo hagas con alegria, es mas que ni lo intentes; el cajón esta vacio, todo el amor se marcho alrededor de las dos de la tarde no saliste a despedirlo pues es muy doloroso el adiós – palabras solo eso - si lo fuera estarías como quien se arrepiente de haber robado o matado, el problema es que nadie busca redención.

Busco el día para no decirte nada, solo quiero tenerte a ti y al tiempo y espacio de mi lado, nada de mentiras, nada de pretextos, solo los cuerpos fundiéndose en un acto que ni tu ni yo hemos nombrado, algo sin sentido pero tan lleno de misticismo. Mi alma te desea, oye ¿Tu ser me deseara?, esas son cosas que ha diario pasan por mi cabeza, no sirve un beso sino hay reacción, me encanta ver tus ojos llegar al punto máximo aquel que nos permiten nuestros labios. Y mira que no lo pinto como un capricho.

Te busco, pero huyo; me asusta tu total indiferencia, tu alto poder de colocarme en donde quieras. Desearía que fueras de papel y tenerte entre mis cuadernos, lo siento pido mucho, por lo menos un día a la vez, o ya cada mes; eres la dosis necesaria para proseguir, un deseo meramente carnal, me conformo con el amor que nadie mas allá querido, ese dámelo todo a mi, vuestro fiel vasallo.