sábado, 19 de febrero de 2011

Los hombres III diálogo

-Busco a Alberto, ¿Se encuentra?

-¿Quién lo busca?

-Un viejo amigo, tan viejo que ha perdido todo…

-¿Eres tú? ¿---d?

-Mira, si soy o no lo soy, da igual. ¿Vas a abrir?

-Espera un momento.

Alberto, joven, tiene la misma edad que yo, meses más, meses menos. Lo deje de ver; todos creen comprender el cariño entre dos hombres, pero no es cierto eso. Abre la puerta, esta en bata, unas gafas oscuras y la barba mas larga, de lo que yo recuerdo. Nos abrazamos.

-¿A que se debe el honor?

- Quizá sólo tuve un impulso, una necesidad que cubrir, una enfermedad que curar…

-Sabes bien que yo no curo el alma, además para eso tendríamos que reconstruir todo el tiempo.

- No importa, nadie entiende, mi estado me dejará solo a mas tardar… un par de años. Nadie entiende los crímenes que imagino.

- Yo si, siempre los entendía

- Sé muy bien que es mentira, lo dices como todos para tratar de alimentar mi ego, mi estúpido y puto ego. Piensan que con un “me gusta” o una palmada en la espalda, unas frases conmovedoras… siento vergüenza de mi.

- Calma, ¿Vienes a confesar tus penas? Sabes que te escucharé, pero esta vez, creo que has engendrado a un monstruoso hombre.

- A veces pienso que llenaría las salas de cine con mi vida…

-¿Entonces, qué haces aquí contándome el guión de tu película? No seas absurdo, no soy un Dante, o lo quien quieras, pero por lo menos tengo sentido común en mi cabeza.

- La obra perfecta para el texto imperfecto. Da igual un te quiero o un te amo, nadie se quedará en sus butacas a ver el final, el beso que selle un acto puro.

- Déjate de palabras, ¿Qué pasa?

-Son dos y yo sólo tengo un corazón

-Tendrás que escoger es la verdad, o morirás de soledad.

- Me propones elegir, cuando lo que yo no quiero es elegir. Te deje a ti porque deje que se impusieran los clichés, porque aun teniéndote cuando quisiera en mi cama, o en mis brazos, se impuso la moral de los demás, reprimí lo que quería probar.

-Calla, de nada servir venir y decirme estas cosas… un tanto románticas. Anda toma lo que trajiste y vete de aquí tienes que arreglar mas de lo que piensas.

-¿Arreglar? Lo que quiero es…

-Ni siquiera sabes lo que quieres, se fue o llego, da igual, mira sabes estaré aquí para cuando quieras, pero ahora ve y busca los labios de la mujer que de verdad amas.

-Eso es crear héroes, pero bueno, me voy.

-Si, ahora estoy ocupado, tengo un bulto acostado en la cama y seguro despertará muy pronto.

-Entiendo.

No hay despedida.