viernes, 20 de julio de 2012

Sal

Tengo que decirlo: Te quiero
Lo sabes: Te extraño
             ¿Acaso necesitamos lastimarnos más
             Y convertirnos, cómo prometernos en otras personas?
Necesitamos mirarnos y callar.
Acatar las reglas que ipso facto creamos,
                 Hay que darnos cuenta que jugamos a esconder la mano en cuanto tiramos los dados.

Hay música en tus ojos,
       Hay vida en tus labios,
       Hay rencor en tus piernas
Hay amargura en tus brazos.
                                Todo tengo porque al parecer soy un reflejo de ti.

Nada nos apetece más que ver al otro muerto, para por lo menos no declararnos perdedores.
Nos queda resucitar en un intento mítico, más mítico que Dios.
Nos queda acatar la realidad y buscar en la suela de los zapatos el futuro que perdimos juntos.
Por si fuera poco, dialécticamente nos amamos y odiamos.
En eso radica tu poder, en que eres la sal que da sazón a mi insípida vida.

martes, 17 de julio de 2012

Horas


El cielo reclama mi llanto
Lo reclama como madre a su hijo
Por haber faltado a la moral en casa.

Mientras el viento me grita muy despacio al oído
Las falacias más bellas del mundo.
Por ejemplo, el amor dura por siempre.

En cambio, la ventana está cerrada para no dejar escapar mis sueños.
Una fuerte lluvia hace sucumbir mis expectativas para mañana:
Las mujeres, el amor y la vida.

Posiblemente me quede callado, posiblemente ría en silencio.
Me queda escuchar el zumbido de una mosca pasar,
Me queda explorar mi cama por las noches en lo que llega la hora de dormir.

domingo, 15 de julio de 2012

Noche


Sin resquebrajar el cielo, la noche está en su estado natural
Nuevamente comparto un espacio en el sofá para mi libertad banal,
Compromiso sin escuchar la voz del otro, lo que alimenta mi falta de estabilidad.

Las doce de la noche en el reloj y Cupido se ha quedado sin flechas en el carcaj,
Navegar en la inmensidad de la cama, en las olas que representan las sábanas
Morir de asfixia con todas las de la ley.

El cuadro más oscuro frente a mis ojos, tus ojos tan lejos de los míos
Tu boca tan olvidadiza, mis manos tan estúpidas, nuestros cuerpos vacios
Nuestras   mentes tan idiotas, y un mundo comiéndose a sí mismo.

Esconder la verdad es un acto de cobardía pero la bipolaridad es un acto sin proporción
Fría mi vida, frio tu corazón, fría la imaginación y sin embargo seremos felices…
Algún día.