Fue entonces que me di cuenta de todo, que cerré los ojos suspirando un mejor futuro, un lugar a tu lado, un momento sagrado; ni una palabra mas, ni un sentimiento mas, todo completo, todo estático, todo perfecto. Vi la luna tratando de cobijarme de hacerme su hijo, vi a las nubes danzando en mi contra y oliendo tu rastro, el rastro de esa fragancia tuya que ayer me enloquecía y que mi memoria hoy no encuentra en este mundo, por lo cual tendré que construir un mundo mejor mañana.
Y la verdad, la pasión, el amor, el deseo, la amistad y la libertad, el pasado y el presente, tu, yo; no eran más que conceptos vagos en esas noches sin tus palabras, en esos momentos en los que prefería soñarte aun sabiendo que desaparecerías cuando sonara el despertador; y mejor te voy a buscar en la realidad cuando tu me invites a ser trascendental en tu destino, a que forjemos un destino.
Y ojala no sea en forma de polvo estelar, ojala no sea cuando el mundo se haya extinguido por causas de odio, y ojala sea pronto; ojala alcance a tocar las estrellas a tu lado.