miércoles, 22 de diciembre de 2010

Dos de azúcar

Sabes que odio los cafés –le dije, era jueves estábamos en vísperas del mal llamado “Juicio Final”- los odio por idiotalogía (misma razón por la que me rehusó a laborar en ellos). Ella, con su carisma y labios que vuelven loco al más lucido de los hombres, respondió: Vamos, sólo es está tarde, la pasaremos bien lo prometo… Yo accedí.

Llegamos, buscamos una mesa para dos cerca de una ventana.

Mirando hacia afuera dijo: Me gusta mofarme de las personas ¿sabes?
-Lo has dicho mil veces o más -respondí en un tono de triunfal barbarie – quisiera saber el por qué…
-No hay un porque, simplemente me burlo de la trivialidad de la vida de cada uno de nosotros.
-Mi conclusión: Todos somos unos infelices que moriremos sin conocer la gloria de la libertad, (contradiciendo a más de dos filósofos existencialistas, me aventure a decir). Ambos reímos, ella por seguirme a mí, yo porque no sabia lo que decía.

Era temprano, el sol se ocultaba apenas, bello atardecer en medio del smog tan cotidiano como las noticias sobre muertos y decapitados. En la mesa de a lado una pareja de ancianos tomados de la mano. Afuera la gente corriendo en todas direcciones, como gallinas sin cabeza; en mi mente la recreación de una fantasía erótica. Esperábamos la aparición en escena de algún mesero.

Yo comencé esta vez: Sabes…
-¿que te quiero? Me lo has dicho infinidad de veces.
Me sonroje, estaba apenado había descubierto el móvil de mis palabras, me sentí descubierto.
-Bueno, me alegra que lo sepas. Y bien… ¿Qué hacemos aquí?
-¿Eh? ¡Tú me trajiste aquí! No tienes nada que decirme.

Un mesero se acerco a preguntar que queríamos. Me sentí por cinco segundos otra vez cubierto.

-A mi tráeme, mmm… un capuchino. Le sonrió al mesero.
-Yo una taza de café, (como en vinos en cafés estoy igual de jodido). Gracias.

El mesero se fue, los ancianos de la mesa de a lado se pusieron de pie, estaban a punto de irse. Éramos la única pareja en aquel lugar, las demás mesas asemejan a islas desiertas o en el mejor de los casos con náufragos solitarios. Llamó mi atención un tipo de no más de 23 años con un pequeño libro, la pasta decía: Cómo amar sin salir lastimado.

-¿Decirte algo? ¿Yo? Sólo los planes que tengo para contigo esta noche.
-(Risa) ¿Enserio? Y bien de que se tratan, ¿Podrías decirme?
-Llegar a la alcoba, apagar la luz… hacer historia.

El mesero llego con el par de cafés que pedimos en una charola. Los puso en frente de cada uno de nosotros, y se marchó. Ella se sonrojó, cuchicheo tipo de mujer nerviosa.

-Con dos de azúcar
-¿Eh?
-Que me gusta tomar mi café con dos de azúcar, el amargo de la vida y el sin sabor del amor me han enseñado a tomar medidas exactas- palabrería de un joven incapaz de seducir a una mujer.
- Entiendo, entonces, de aquí a la alcoba y… todo lo que sigue.
-Sólo bromeaba. Lo que quería decirte es que mañana como es el último día de nuestras vidas, tengo que decirte la verdad.
-Eres gay.
-Te amo pero también amo a otra- di un sorbo a mi café. Ella en señal de consternación movió su cabeza.
-¡Wow!, bueno, es menos de lo que esperaba, pensé que dirías que ya no me querías o no sé.
-A tu lado fui el más feliz de todos, ¿Pensé que te pondrías como loca a gritarme?
-No tiene caso, agradezco tu sinceridad.

Y el diálogo terminó ahí. La comunicación con ella siempre fue espectacular, sabíamos en un 99.9% lo que pensaba uno sobre el otro y sobre los demás. Todo era perfecto, hasta la infidelidad, que tenía una medida exacta… como mis dos de azúcar. Terminamos en silencio los cafés, mientras llegaba la cuenta, ella dijo:

-Supongo que es la última tarde que pasamos juntos, entonces… ¿Haremos historia?
-Primero caminos sobre las calles de París (sólo es una metáfora mal lograda, todo se desarrolla en la Ciudad de México), luego vamos al departamento.

Salimos del café, caminamos por Insurgentes, la luna estaba ya sobre nuestras cabezas. Los locos lloraban por el final de todo. Las televisiones en los aparadores de las tiendas, trasmitían los noticieros nocturnos: ”¡Feliz Final!” “Juicio Final mañana”, jamás había oído tantas veces la palabra Dios en la calle, era una idea rentable, los burgueses donaban toda su fortuna a fundaciones altruistas. Mensaje a la nación del presidente. Se firmaba la paz en donde tenía que firmarse la paz en el mundo.

Ella y yo, hicimos historia. La cama era nuestra utopía, ella reina y yo rey; la noche juntos.

A la mañana siguiente, el sol salió otra vez.

A mi camarada Rebeca



martes, 20 de julio de 2010

“Alicia ya no vive aquí”

La otra cara de la moneda. Por enamorarme en un viaje de regreso a casa, por no ser Eva… Gracias.

Te quiero. (Aquí parafrasear a Sabines es obligatorio) Tu madre y tu padre, y la muerte; reciban un aplauso ferviente.

Niña de 19, que parece de 15, sonrisa angelical con toques de maldad. Inocencia sadica, que me encanta.

Recordando besos, pasajes de nuestra breve instancia en el cielo. Juego al amante celoso que ya no tiene musa. No sufras.

Ajeno a tu presente, me quede enterrado en tu pasado. Los varios que ocuparon el titulo de novio te necesitan, son bilingües.

Yo no tengo palabras dulces en mi boca. Te cedo el arrendamiento de mis labios, son tuyos.

Felicidades Sakura. 20/07/2010.

“R.I. (P).”

Por enseñarme algo… Perseverancia, ante el descontento con la vida.


No, ya no mas, sufrir es un acto egoísta; aceptar que ya no estas es algo complicado, todavía no me hago a la idea a pesar de que han pasado las horas, esto no es de ayer. Cada noche es mas complicado sentarme frente al computador para escribir, creo que eh perdido el tacto, el oído, la vista que de por si ya estaba jodida, el gusto y el olfato. Mi memoria ha olvidado el dulce aroma de tu cabello, de tu chaqueta de cuero.

Escapar, esa es la palabra. Quiero huir de Dios, de mis padres, de las deudas, de mis sueños, de mis amigos, de mi cuerpo, de todo aquello que me hace esclavo. Por los siglos de los siglos, o mejor dicho, mientras mi vida llega a la fecha de caducidad; viviré siendo un egoísta, maestro de la autodestrucción sin prescripción y del dolor que causa el recuerdo de las mujeres bañadas en alcohol.

¿Putas? Nunca las he conocido, tengo la vaga idea de que son muy diferentes a ti. Pero entre una puta y una amiga la diferencia es mucha; por la primera pagas… a la otra la enamoras. (Lo siento, pero tenía que decírtelo).

¿Sueños? Los olvido al despertar. Mis esperanzas como los “one hit wonder” han pasado de moda; solo las revivo cuando estoy solo, contemplando en el espejo mi desnudez espiritual, mi falta de personalidad. Te odio porque no estas aquí para enjugar mis lagrimas.

Te amo por lo que representas: pasado. Fuiste mi paradigma de moda por qué ahora hay un hueco. Cuando llegue la revolución amorosa (la sexual jamás tuvo importancia) alguien derrumbara tu mito.

Si lo confieso, yo eh estado enamorado. Ahora solo busco una cómplice.

viernes, 28 de mayo de 2010

"Un Te Quiero y Un Adiós"

Para: (...) y también para Lilith, de todos modos no hubiera funcionado con ninguna y de ninguna manera.

Escribiré por última vez para ti, porque acabo de entender que no éramos el para la otra, ni la para el otro; ¿Quién fue el canalla que nos jugó esta broma? No es por buscar culpables en la sección amarilla, pero ¿Quién fue? Algún dios o demonio, quizá tú o yo.

En fin, antes de encontrarle tres pies al gato (o más) queda agradecer las horas pérdidas, el vagón oliendo a pato y el querer que siento; porque estas cosas no se van como vienen, se quedan para hacernos sufrir o reír. Ya aprenderé a reír de mi infortunio, de mi soledad y de mi angustia.

Y antes de juramentos y proclamas a la luz de la luna, de palabras que creí verdaderas; tenia que haber recordado que la distancia que hay entre dos puntos, después de todo es distancia. Ahora queda recordar, y ¡No! recordar no es vivir, es ocupar el tiempo en algo abstracto que jamás se materializara, es solo un acto para dar la apariencia de que sigo vivo.

La última noche te hubiera preguntado: ¿Puedes amarme? Jamás me atreví. Ahora entiendo que el arte me ha declarado la guerra (nunca busques a una de las mías), ¿Ironía? Para nada, la deje en el pantalón que llevaba puesto ese día. Aún no he leído a ningún escritor que diga porque el amor trae consigo dolor (que ha de haber, solo por el hecho de hacer sufrir a la especie), espero no leerlo porque sería echar a perder la experiencia que trae consigo amar (demagogia, vil demagogia), solo así aprende uno: con patadas en los huevos, con palabras que hieren o matan.

¿Y que va a quedar de todo esto? Nada. Una canción dijo la verdad. Parece costumbre, de quedar algo solo serán gestos amables (hipocresía o amistad) cada quien elige que quiere ver; que quiere creer. Nadie renuncia a lo que quiere no mas porque si, a veces solo somos niños…crueles (¿No me crees? Velos jugar con otros o con los bichos). Me tienes, tú me tienes.

Por cierto: Te quiero… lo digo por costumbre (¿Ironía? No, esa se quedo en el pantalón que llevaba ese día).

domingo, 9 de mayo de 2010

"Pasado 0:32"

A Claudia por su sonrisa que vitaliza. A Wero, a la Dra. Karen, y a los revolucionarios que no usan las manos.

Nunca fallas… como las últimas veces estas ahí, sentada, esperando el amanecer con lágrimas en los ojos. No llores. Te amo.

Falta un poco de ternura en mis palabras, lo se; pero a ti te falta un poco de lujuria por las noches estrelladas, no limites nada, no ahora.

¿Quién tiene la cura? Mañana puede ser mi último día. Fotos, recuerdos, cartas e insignificantes trozos de chocolate almacenados en una caja bajo mi cama, eso fui… ahora no soy.

La piedra en tu tenis tiene nombre, apellido, rostro, cuerpo, tiene alma, emociones, odios, tiene pasado contigo, ¿Yo qué tengo?

Hay mas preguntas que respuestas, ¿Quién observa a quien?

Tu cuerpo desnudo como estatua sobre la alfombra de la sala, como rito dedicado a Eros como invitación a un juego en el que ambos podemos salir heridos, pero extasiados de gloria.

Porque los hombres son estúpidos, son mentirosos, traicioneros e hipócritas, por eso me alejo de ellos, por temor a lastimarlos.

Si hubo hijos de la revolución, tambien hay hijos de la mafia. Hijos bastardos de la posmodernidad, hijos de madres sagradas regadas por el jardín terrenal.

viernes, 23 de abril de 2010

"Literalmente"

A Claudia.

La primera vez que intente escribirte me dio un miedo tremendo, los dedos se me entumieron y mi cerebro se bloqueo, la noche fue larga porque de las dos a las tres todo seguía igual, la hoja permanecía en blanco. Pura inercia mental, temor a fracasar en mi intento por conquistar tu espíritu salvaje con su chaqueta de cuero. No fracase, siempre existen las segundas oportunidades, las terceras, las cuartas…

De lo ficticio a lo real, la transfiguración del cariño (¡Oh, el agua se convierte en vino!), y el gusto de verte siempre tan entera, con deseos de trazar sobre las paredes las figuras mas bizarras, aun cuando nadie vea lo que tu ves. Entre arboles enumerados, recostados en el pasto, sin mas que mirar que las estrellas y la luna menguante, solo escuchando la respiración del otro. De las ocho a las diez.

Sin tragos de por medio, sin culpas y recuerdos tumultuosos la vida se nos va, pero déjame decirte que te quiero, de todas las maneras existentes y por haber. En medio de la noche otra vez ahí estaremos extrañándonos pero esperanzados en volvernos a ver.

"Lúgubre"

Soy propenso al desencanto y a buscar cosas sin sentido. Cayendo en la espiral, sumergido en la incertidumbre, lloro en la soledad (y en silencio para no despertarte). Me escondo bajo las sabanas grises de mi cama, bajo las palabras huecas del ayer. Mi refugio eran tus brazos, tu pecho mi yermo, tu cabello mi toalla.

Las frases más estúpidas llenan la bitácora de mi vida. Es un momento donde tener todo significa estar vacio, como Jano todos tenemos dos caras.

No quiero que conozcas lo que hay detrás de las nubes, hacerlo es darte todo el poder. Mejor quédate a mi lado, siendo una esperanza desesperanzadora. Yo también… miento con causa de razón. ¿Qué más da ser un farsante en la comedia de la vida?

Soy un hombre célebremente triste, sin recuerdos, sin presente y sin por venir. Todo lo enterré contigo en el jardín… ahí bajo el árbol, para que aun muerta no te sofoque el calor de verano.

viernes, 9 de abril de 2010

"Que mas da (Carta de despedida para alguien que no merece el adiós"

"Y empecé a enamorarme. Sí, a enamorme, es decir, a pensar todo el tiempo en acostarme con ella" Jorge Ibargüengoitia

Cuando leas esto… habré descargado la última bala del revolver viejo de mi padre en mí sien. Naci sin aptitudes, sin actitudes, fui un títere mas, actor de segunda de la vida teatral; sin rencor busque que la bala llegara al fondo de todo, porque se que hubo noches mejores que esta donde pongo fin a mi vida. Preguntar acerca del que hubiera pasado, esas cosas son de cábala, poner en mi cara una sonrisa falsa era la más grande traición a mis sueños… sin embargo, lo hice.

La soledad me llevo a estar en medio del vacio, a nadar entre recuerdos rotos, incompletos y carcomidos por el oxido. Llegando a ser todo lo que tenia un saco gris y un pantalón color beige con agujeros en los bolsillos para poder ver a través de ellos mi destino, mi futuro, irse al suelo. Ni la ley de Dios, ni de los hombres me protegió, fui presa fácil para mis demonios, ahora soy una raya mas en la pared de la eternidad, en el largo suplicio. ¿Me recordaras?

A falta de tinta dejaré las últimas líneas que escriba con la sangre de mis venas, no hay mejor sacrificio que el que se alza a sabiendas del bien recibido. Si, cuando leas esto, habrá de dos: Una, lloraras como María Magdalena camino al Gólgota. Dos: serás libre como un pájaro tras sepultarme en el jardín. Alguna vez llegue a sentirme desechable. Hubo un tiempo donde puse mi vida en tus manos, donde te dije… Te quiero.

Antes de mi última exhalación, pronunciaré tu nombre, aun no muero. La tranquilidad se apoderara de mi cuerpo, mi carne será alimento fresco para gusanos, pero hoy soy un alma ambulante en medio de almas amorfas. Dirás como siempre que fue un castigo divino, yo digo que esto es suicidio pasional, un crimen de mí para mí, de ti para mí, un golpe certero a nadie.

Naci perdedor, por eso cuando te encontré y arme fortuna, por eso cuando llegue a conocer al poder en su manera más pura… no supe que hacer ni siquiera aun antes de decidir, si meterme una bala en la cabeza o beber algún veneno. Opte por la primera. Ahora ves los estragos de la destrucción manchando con sangre la alfombra de la recamara. Lo siento.

Una despedida rápida, sin adjetivos de más para ti, mi niña… Aún después de muerte si el amor existe de ese lado te amaré, sin permiso de Dios o del Diablo. Sabes que es mentira…

sábado, 20 de marzo de 2010

"En la hora de mi muerte"

Hubo un tiempo en el que perdí el don que me caracterizaba, en el que deje de ser una persona simple para tratar de sobrellevar la complejidad de la vida sobre mis espaldas, hubo un tiempo donde opte por jugar a sentirme Prometeo, otro donde jugué a ser Ícaro, y en ambos casos perdí. Hoy podrá ser un día gris, mañana otro peor pero tengo la certidumbre de que no estaré solo, porque te ataras a mí como si fuera lo único a lo que podrás atarte. Pero esta noche, yo te digo: ¡Suéltame! Huye de mí, déjame morir de la misma forma en que nací, rodeado de miradas sin el más pronto sentimiento de remordimiento por haberme traído a un mundo cargado de miseria, de cobardía, de mentira. Déjame sentir por última vez que no fui solo algo alineado a un sistema, sino más bien una falla de este.

Permite que te confiese mi traición, permite decirte que las noches que no pase contigo eran porque estaba cubierto con el sudor de otra piel, permite que te diga hasta donde fui capaz de engañarte todo este tiempo, al ir y llenarme de besos de otros labios que en nada se parecen a los tuyos, escucha ya la voz de este moribundo que se sincera en las horas próximas a su muerte. Observa mis ojos como se iluminan cuando pienso en sus brazos rodeando mi cuello, cuando pienso en sus ojos mirando a los míos. Jamás te hice el amor a ti, porque cada vez que estábamos a solas veía en tus ojos los de ella.

No llores por favor, esta es la verdad, muchas veces me pidieron ser sincero y ahora en estos últimos momentos de mi indigna vida, me atrevo a ser honesto y contarte todo, tus mensajes no los respondía de inmediato porque lo mas seguro era porque estaba con ella mirando el cielo. Por una vez en tu vida, no llores, por eso la preferí a ella, era mas fuerte, mas mujer, mas valiente y tu dependiente a mi hasta este momento de mierda, no por favor ya no lo hagas mas difícil, suelta mi mano cansada de acariciarte falsamente, no entiendes nada sobre esto.

Vamos ódiame me dejaras tranquilo, por lo menos, cuando de mi último suspiro sabré que la justicia existe, puesto que tu terminaste aborreciéndome con toda tu fuerza, vamos escupe tú odio, no lo guardes no lo desquites encerrada en un cuarto, me haría feliz saber que por lo menos no dejaste que pasara sobre ti, harás que mi muerte sea excelsa haciéndome saber que conocí tu dignidad.

El tiempo se agota, o estas creando tu argumento en silencio o estas decidida a escapar de esta situación tan dolorosa, vamos no hagas mas largo este momento, quiero estar solo en mis pensamientos para recordar cuando hice con ella el amor por primera vez, creo que fue en nuestra cama, en la cama que juntos compramos cuando aun no nos alcanzaba para nada, esta bien no quieres hablar, no te culpo, se que no fui lo que esperabas, que te duele saber todo esto, pero al final me lo agradecerás.

Adiós, vete, quiero estar solo ya, el momento esta próximo, si te es difícil entenderlo, es por lo poco que me amaste, gracias por soportar mi infidelidad, gracias por hacerme el hombre mas feliz del mundo, - eres un hijo de puta- gracias, ahora puedo descansar en paz…

jueves, 11 de febrero de 2010

"Carta a Ely-zabeth"

11 de Febrero 2010
Ely-zabeth:
La noche es aún joven cuando escribo esto, al parecer será cuestión de días para que tu puedas leer estos pedazos de ideas plasmadas en el cyber-espacio (no lo se, solo lo infiero) pero que mas da, no quiero sonar a un profeta del apocalipsis ni a un hipócrita cualquiera; pero ese no es el caso, a ti no te puede mentir, no te puedo ocultar nada; a ti todo el cariño, todo el respeto, toda mi sinceridad, todo mi aprecio…todo lo que este en mis manos.

Obviamente no es un momento agradable, hemos dejado de vernos por meses, quizá los intentos por encontrarnos han sido fallidos, no es cuestión de culpas, por algo a de ser que no sea posible estar juntos. No le quiero dejar todo a la suerte, estoy consiente de que no he tomado (algunas) decisiones de manera correcta.

Solo es prevención (o ¿perversión?), antes de que te arrepientas de entregar toda una vida a alguien como yo, carente de habilidades y difícil de definirse, no a ti no te corresponde estar con alguien como yo, por ahora. Por siempre.

Siempre queda una esperanza, siempre hay un respiro por mínimo que sea. De completarse el cuadrado perfecto, algunas cosas podrán pasar. Esta en tus manos, no ahora sino dentro de mil horas (aproximadamente, no he sacado la cuenta). Vive, vive por ahora feliz y tranquila, después vendrán las angustias; porque de amarrarte a alguien como yo, estarás condenada a las cuatro paredes de tu casa, a dormir a las once de la noche y a beber café a las siete de la mañana, tengo mis prejuicios como todos los demás, la moral de la familia aburrida. Quizá me aventuro en hacer este tipo de señalamientos pero que más da.

Cuales son mis pertenencias, por ahora no tengo nada; solo tres libros, una novela sobre la guerra civil en España, la biblia del nazismo y un libro regalo de mi madre. Todo lo demás es secundario. Tengo que hacer las anotaciones de mis bienes, todo será tuyo.

Solo por este conducto me atrevo a decir que mi compañía te saldría cara, tendríamos que ver los pros y los contras; buscar a Dios para que nos bendiga y al juez para que nos amarre, tendríamos que hacer un banquete, pero esas cosas no valen, bueno para mi ya no. Contradicciones del hombre.

El tiempo dirá, pero no quiero dejarle nada a la suerte. Comencemos a sembrar algo bueno, o solo tendremos cebollas en el huerto. Por ahora me despido, ya nos veremos de frente para reprocharnos algo o hacer cualquier otra cosa que imaginemos.

Atte:
Guadarrama