Después de no se cuanto tiempo, voy a poner un fragmento de lo que me la pase pensando durante el día de ayer, ya se que en esto de la red no existe el tiempo pero bueno me da igual, quiero agradecer a los compañeros que aportaron los nombres para las dos personajes que hoy hacen su aparición, no quiero manejar esto como una historia por partes, puesto que no tengo un nombre aún, es una obra inconclusa como mi vida, la cual vera su fin el día de mi muerte.
Esto se lo dedico a María Magdalena, a la niña de la Visa y a las consejeras reales. Por cierto si no tienen nada que hacer despues de leer esto, pueden dejarme un comentario con una critica constructiva (o destructiva).
Hoy recuerdo aquella mañana de verano en la que te vi por primera vez entrando por la puerta del salón de matemáticas, fue hace nueve años; todavía te recuerdo tan única tan frágil como figura de cristal, tan bella como rosa al anochecer, te observe de arriba para abajo, cada detalle de tu cuerpo, tu lacio cabello, tus ojos enormes como de búho, esa nariz perfecta a mis once años, tu sonrisa de plata, debajo de tu blusa comenzaban a asomarse dos pequeños bultos, la falda por encima de tus raspadas rodillas y esas piernas de popote, eras la niña más hermosa que hasta entonces había conocido, este es solo el principio.
Los días pasaban tan deprisa que no tenia tiempo para pensar un plan lo suficientemente bueno para llegar a ti, las manecillas del reloj se convirtieron en enemigas de mis sueños, tu tan sola a la hora del recreo, tan callada como noche sin amantes, tan completamente bella; las semanas se escurrían entre mis manos como el agua de la lluvia, se aproximaban las vacaciones y solamente había logrado descubrir tu nombre – y eso no hubiera sido posible sin la ayuda del profesor de historia- Alicia, como la niña del país de las maravillas.
La indiferencia de todos hacia ti, no me parecía muy adecuada, sobre todo de Angélica, sabes decían que tenia mi nombre en todos sus cuadernos encerrado en nubes, algunas niñas decían que mi nombre aparecía junto al de ella en el baño de mujeres; que casualidad que ella fuera la más mala contigo, como si supiera de mi fascinación por ti y tratara de mandarte a Marte para no saber nada de tu vida.
Sabes recuerdo la fecha escrita con gis en el pizarrón, era 13 de Febrero de tal año a fin de siglo, la miss de ingles pidió decoráramos el salón para celebrar el día dedicado a San Valentín, y entre mi pensé porque no darte también un día entero para tu devoción; seguías tan fría como agua de río, tan solitaria y yo muriéndome de ganas de conocerte enteramente. El día siguiente faltaste de manera decorosa, tu mamá llamo a la escuela para disculpar tu falta por que tenias cita con el dentista. Yo aguarde en la banqueta en la salida para ver si te aparecías, pero en cambio recibí un beso en la mejilla de Angélica (la sensación a amargura todavía recorre cada centímetro de mi cuerpo).
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