viernes, 30 de diciembre de 2011

II Carta a Ely


Ely:

I

A veces me pregunto ¿Acaso tiene sentido contar el tiempo? Verme tan indefenso, tan pueril ante la vida, sin experiencia y sobre todo con miedos. En ocasiones sufro, sufro por placer porque me duele verme completamente feliz. Me inflijo sufrimiento, en estos días ha sido así. No quiero terminar ahogándome y dando vueltas y vueltas al asunto, solamente quiero salir. Quiero convertir la oscuridad en luz, la arena en oro, quiero estar bien. No pido mucho, no pido mucho para mí.

   Hoy puedo decirte que tengo más cosas que antier o que ayer, que tengo más claro lo que puede venir. En esta ocasión guardo mis esperanzas para hacer un viaje, ojalá lo logre; no depende de mí sino de una máquina y del designio de mentes que hoy les toca estar en un sitio privilegiado. A mí me toca esperar, me toca tomar asiento y aguardar a que llamen mi turno. Estoy tan desesperado. Motivos para estarlo me sobran, si supieras las tropelías que he hecho y que he afrontado (más las que he hecho), si de verdad me conocieras tal y como soy, sentirías miedo y huirías. Es mejor estar distanciados. (No quiero detener mi auto-análisis).

   Me siento otro ¿Será acaso la edad? Siento que estoy mutando, que ahora si dejo al descubierto lo que puedo llegar a ser, o simplemente es el falso reflejo de la crisálida. Escribo mucho a la noche, les escribo al camino, a dios y al diablo, a ellas. Musas son y serán y sabes bien que podría cargar con mil pecados pero soy una especie de ateo inconexo.



II

Imaginar es tan excitante. Es una mezcla tan fuerte de proyecciones mentales y significados nuevos; crear es la parte importante de todo proyecto personal, es un paso trascendental, es la única forma de perdurar, aportar cosas nuevas, ser un alquimista con miras en el más allá, no detener el paso galopante de la sociedad, al contrario ser uno cabeza, jinete de este gran monstruo.

   Señorita, pero basta de hablar de Yo, basta de ser nada más un ente, sabemos que está en juego nuestro devenir, las horas afuera en el jardín sentaditos en una banca viendo como se oculta el sol, las mañanas con el glorioso café que por fin me dejará beber. Las horas, sentados ahí frente a frente contemplándonos mientras trabajamos cada uno en sus diligencias. Estoy preparando milimétricamente cada detalle para estar bien porque si no lo hago en mis ratos libres ¿Entonces quien?

   Hoy más que nunca me siento motivado a seguir, sé bien que me he equivocado y lo seguiré haciendo, nadie es perfecto. Lo mejor es que cuando esté contigo tendré un margen de error mínimo y entonces podré decir que ya no cometeré las fallas tan tremendas que me doy el lujo de hacer (un lujo innecesario por el altísimo costo que implica).

   Quien sabe a donde vaya a parar, mis 20 y los gocé de una manera espectacular, creo que abusé. Reí, Lloré, sufrí, mentí, fui sincero, fui feliz. Me siento tan vivo pero a la vez en falta, tengo una espina clavada en el corazón que me desangra lentamente, que lo hará por un buen rato y quizá te toque reconstruir las ruinas, erigir una nueva ciudad, pero créeme, estaremos los dos para hacerlo, no será una difícil tarea para ti.



III

Hay una parte de mí (me estoy cansando de poner mí) que empieza a actuar y comportarse a la altura, es decir, estoy consagrando y encaminando parte de lo que soy en algo, que si bien, no es la panacea que la sociedad espera, es un aliciente en estos tiempos tan turbulentos. Ojalá mis amigos y yo tengamos la convicción necesaria para seguir. Lo que me preocupa es la ambición de poder que se pueda desatar, siempre callamos eso; pero espera que tengan el poder y los conocerás tal y como son. Me asusta esa parte porque el día de mañana, tomarán venganza contra alguien o algo.

   No hace falta dar más explicaciones, tú conoces la problemática que puede o más bien azora a las siguientes camadas de mexicanos, es la primera vez que hago explicita mi preocupación. Por eso entiendo la labor loable que has decidido emprender. Hasta que demostremos lo contrario somos responsables de llevar a buen puerto el buque que se nos ha encomendado, con tibieza o frialdad las generaciones anteriores metieron mano a los asuntos que hoy nos tienen atrapados entre el presente que divaga y el futuro que no se quiere construir, somos producto de una negación rotunda que hoy nos tiene al borde del colapso.

   Espero dejar de tener miedo, dejar atrás mis temores sin fundamentos. Creérmela de a devis.



IV

Sabemos que el tiempo no ha sido cómplice, que quizá nos hemos distanciado físicamente pero que estamos ahí con un vinculo muy fuerte que no carece en lo más mínimo de honestidad y sinceridad, me siento muy contento de contar con personas cómo tú. En realidad, nada sería sin tu apoyo en los momentos tempestuosos, el punto verde que hace alusión a tu presencia por las noches es una alarma que tranquiliza mi ánimo.

   En realidad no tenemos nada seguro, uno cada día lo va levantando, de acuerdo a sus acciones. Hoy nos toca estar en situaciones radicalmente ajenas, pero mañana estarán cruzándose, tratando de hacer lo mejor posible por llegar a buen puerto. Que los proyectos se cumplan, que siempre estemos ahí; no una, ni dos sino las veces que sean necesarias.

   Con todo el afecto y cariño que te tengo y que hago válido puedo decir que te quiero.

   Muchas veces nos faltaran los abrazos pero sabemos que las palabras nos fortalecen, que sigamos como hasta hoy, levantando poco a poco esto que tenemos para los dos. Estaremos juntos no ahora, pero lo estaremos y seremos felicies.

Atte.
Guadarrama

No hay comentarios: