Son más de la una de la mañana, lo único que me mantiene despierto es el recuerdo de tus besos, de tus manos, de tus ojos. No creo que exista límite en la naturaleza para el amor que profeso por ti amada mía, cada minuto distanciado de ti se vuelve prisión de paredes sordas y de nulas vidas. Espero el día para verte, tomarte entre mis brazos, apretarte hasta dejarte sin aire, besar tus dulces labios, jugar con tu cabello y pedirte que me hagas sentir después de un tiempo de agonía, una emoción única que solo a tu lado he logrado alcanzar.
Desgárrame, muérdeme, mátame, elévame hasta las nubes y déjame caer cual pedazo de carne, después de sentir el cielo. ¿Pero cuando llegará ese día? ¿Cuándo? Dímelo porque el tiempo es un desgraciado y cada vez se consume más y más deprisa, y yo no he logrado entablar una conexión contigo que valga la pena mencionar, desde hace más de un siglo. Te amo, aunque suene sin motivo y llano, te agradezco, y yo se que me lo dirás tu también muy quedo al oído, ¿Pero cuando? Que sea pronto porque te extraño.
Sunshine este es para ti
No hay comentarios:
Publicar un comentario