martes, 15 de julio de 2008

"El comienzo"

Hoy es uno de esos días en los que me detengo un momento y miro a mi alrededor, te lo digo para que sepas lo hago desde que tú no estas aquí junto a mi, y estés enterada de cada uno de mis movimientos ya sea uno de esos días calurosos o algún día lluvioso. Al parecer mañana cambiaré la rutina, pues no mirare nada... solo lo sentiré, sea lo que sea; tocaré, palparé y dejaré que mi tacto juegue con los objetos más cercanos que haya a mi alcance. Quizás para pasado mañana duerma o solo repose en una cama de hospital, así imagino los próximos días en soledad.
¿Qué como llegue a estar solo?, mmm… de que manera te respondo, tu sabes esa versión de la verdad, no la quiero gastar mas, quiero dejarla descansar, que tome un vuelo a Paris o Tokio y se esfume en el horizonte del olvido, asista a algún concierto de esos donde se drogan y muera de una sobredosis en ese mismo lugar, no me agrada la idea de recordarla.

¿Qué el ingrato fui yo?, todavía tuviste la compasión de describirme, de detener por algunos segundos tu agitado ritmo de vida, ese al que jamás logre acoplarme en todo el tiempo compartido, te até a ser un poco mas lenta, a ver las cosas de otra forma, si te forcé no me interesa ya saberlo, para que si mañana tocaré otras cosas.

Que complicado es decir adiós, siendo yo. Tú lo comprobaste y ya te había advertido que el día que lo hiciera, tendrían que ir a levantarme del lugar con una pala como a la caca. Me deshice en suplicas acompañadas de lagrimas, me convertí en el hombre mas humillado, en el mas tonto. (Que raro, pues yo solo pensaba responderte: Gracias, fue una experiencia inolvidable. Cuídate y suerte aunque se que no la necesitas. La otra opción era darte un papel con la fecha de un posible reencuentro lastima que ese día no utilice el pantalón donde lo deje).

Pero bueno, hoy el sol se asomo por la ventana de mi alcoba, dijo “hola” y yo le respondí “¡No jodas!… ¿Qué no ves que aun la amo?”.

Sabes, intente comunicarme contigo, teniendo en cuenta tus palabras, marque desde un teléfono de monedas el número de tu casa, una voz del otro lado me respondió que ahí no vivía nadie con ese nombre, el de tu celular no lo toque para que si desde el principio restringiste las llamadas de mi parte. Todo ha sido más difícil, desde ese momento, o quizá solo me estoy dibujando un final triste sin color, que raro verdad si la pintora, siempre fuiste tú.

Extraño los colores sobre la mesa, las manchas de pintura en la pared, tus discos en el reproductor, tu ropa en el closet, el desayuno de las diez y la merienda en el sofá. Lastima que ya nada pueda hacer, por lo menos seguiste mi consejo; “espera una semana para que no se vea tan culero”, y si, lo hiciste para marcharte con el y aparecer en el noticiero de las tres como una mujer completa que después de un tiempo, hoy, si hoy… vive feliz.

Yo, pues ya te dije... Hoy miro y para mañana tocaré.

Hoy se inicia algo nuevo

1 comentario:

Le Chat Noir dijo...

Bueno, presiento q no sere el unico q se de una malviajada de las buenas con tu blog, no me decepciones vale?